La vida según lo cosmología evolucionista

Recientemente se ha estado hablando bastante—a cause del nuevo libro de Hawking—sobre el papel que juega Dios en la ciencia. Se ha hablado sobre si la ciencia es incompatible con Dios. Se ha hablado sobre si es posible creer en Dios y ser un buen científico. Se ha hablado sobre si la ciencia ha probado la inexistencia de Dios. Se ha hablado de muchas cosas, pero desafortunadamente se ha ignorado el hecho más relevante. A mi parece nunca ha habido ningún problema en creer en Dios—mientras no hables demasiado—y ser un científico. Ese nunca ha sido el verdadero problema. La guerra que ha habido desde siempre ha sido entre aquellos que creen en al evolución y aquellos que no. La razón por la que se ha ignorado esto me parece obvia: el establishment científico no quiere reconocer que hay una guerra; no sea que acaben dando demasiada publicidad a los antievolucionistas. Pero por mucho que quieran ocultarlo, lo cierto es que todavía siguen teniendo esa espina clavada en el costado.

Aunque bien es cierto que tanto el creacionismo como el diseño inteligente no son populares en gran parte de Europa (especialmente en España), en los países anglosajones tienen bastante repercusión. Y esto se nota en el ambiente que hay. La hostilidad hacia estos es cada vez más dura. Podemos ver un claro ejemplo de esto en algo que pasó hace varios años en nuestro país, donde se había organizado varias conferencias creacionistas en diferentes universidades. Todo estaba ya atado, cuando de repente el viento cambio de rumbo. Las universidades decidieron cerrarles el paso (no podían permitir que esa ideología tan retrograda infectara sus aulas). Sí, esas catedrales, símbolos de la libertad y el conocimiento, como de manera inquisitoria, decidieron que sería mejor mantenerlos callados. Y aunque parezca difícil creerlo, esto no pasó ni en Cuba, ni en China, ni en Corea del norte, pasó aquí. Sin embargo, nada de esto salió en los periódicos. Así que no hace falta ver un documental como el deExpelled: No intelligence allowed (muchos niegan que pasan estas cosas) para darse cuenta de cómo esta el tema.

Una de las cosas que no se suela hablar mucho es sobre la relación que existe entre la ciencia y la religión. En mi opinión la ciencia y la religión (o la fe) no son asuntos separados. Para comprender esto solo hace falta ir a la raíz del asunto. ¿Qué es ciencia? (aquí no me refiero a la ciencia moderna en sí; sino a un termino más general) Ciencia, como todos sabemos, quiere decir “conocimiento”. Éste es tan antiguo como el hombre—ya que es su naturaleza buscar respuestas—y siempre ha estado atado a sus creencias. La teología, por ejemplo, fue (y sigue siendo en muchos casos) la parte más importante de la ciencia. Ciencia, por lo tanto, se podría definir como aquello que nos hace comprender mejor la condición del ser humano. Por que seamos francos, no vamos a desenterrar fósiles o lanzamos cohetes por amor al arte. La misión ha sido desde siempre encontrar respuestas a nuestras inquietudes, a nuestros anhelos. Ha sido encontrar un propósito a nuestras vidas. Entonces, si uno es consciente de esto, la pregunta es inevitable: ¿Qué diferencia hay entre religión y ciencia? Bien, yo creo que sí que hay cierta diferencia, pero una depende de la otra; porque si uno lo piensa la religión sin el conocimiento no es nada. De igual manera el conocimiento sin la religión (es decir, la fe) no es nada. ¿Por qué digo esto? Pues porque un científico siempre tendrá que tener fe de sus teorías. Tendrá que tener fe de que ciertas cosas han pasado, y pasan, para que su teoría no se derrumbe. Esto es algo inevitable, pero que ha mucha gente le cuesta aceptarlo.

Ahora bien, la ciencia moderna tampoco se aleja de lo dicho anteriormente. Hay muchos que han intentado desacreditar la religión (es decir, el cristianismo) inventándose historias, o más bien dicho, tergiversando la historia. Por que por mucho que algunos quieran creerlo así, ni los creyentes creían en una tierra plana, ni Copérnico fue un hereje, ni la tradición empírica empezó con el Renacimiento. Lo cierto es que la ciencia moderna no existiría hoy si no fuera por el cristianismo. Si no es así, ¿por qué surgió (se creó) ésta en Europa y no en cualquier otra parte del mundo? Pues por que tales cosas como el rechazo a la superstición o el concepto de una separación entre alma y cuerpo ayudaron profundamente al desarrollo de la ciencia. De la misma manera que la igualdad de la mujer no se entendería sin el judeocristianismo.

Pero volviendo a Hawking. Algo que me sorprende mucho de sus declaraciones (a mi parecer nada nuevas) es lo poco rigurosas que son respecto a la ciencia. Es muy curioso que para hacer estas afirmaciones (básicamente que Dios no existe) se haya respaldado en lo que quizás es la ciencia más inexacta que existe: la cosmología. Con esto no quiero decir que no sea importante. Lo que quiero decir es que gran parte de ésta se base en suposiciones que no han sido ni probadas ni son observables. Es decir, carecen de los dos pilares de la ciencia moderna. Y esto es algo que sobrepasa todo mi entendimiento. ¿Cómo es posible que se nos haya llegado a hacernos creer que una teoría tan inverosímil como la del Big bang sea la única respuesta a nuestros orígenes?

¿Por qué entonces dudo de la cosmología? Pues bien, cuando uno examina—aunque sea por encima—las evidencias de la teoría del Big bang se da cuenta de que algo terrible va mal. Esta teoría se sustenta, se podría decir, solamente en tres pilares: el Redshift o corrimiento hacia el rojo, la radiación de fondo cósmico (CMB, en inglés), y la abundancia de elementos ligeros. El Redshift supuestamente nos desvela que el universo se esta expandiendo. El CMB nos da un mapa de lo que fue el pasado de este universo. La abundancia de elementos ligeros es prueba de que estos elementos fueron esenciales para la formación del universo. Estas son las tres pruebas principales. Sin embargo, esto no es tan bonito como lo suelen pintar. Por ejemplo, los únicos datos que podemos estudiar del Redshift y el CMB son la longitud de onda y su color. Se podría decir por lo tanto que lo único que tenemos es un mapa termico del universo. Es como si le dijeras al hombre del tiempo que te mostrara exactamente el tiempo que hizo en cierto lugar de la tierra hace miles de años. Por supuesto, esto hasta un niño entenderá que es imposible. En cuanto a la abundancia de elementos ligeros pasa más o menos lo mismo. El hecho que haya una gran abundancia de elementos ligeros (helio e hidrógeno) en el universo no es prueba de que hubiera un Big bang. Es más, las estimaciones de la abundancia de elementos ligeros se ha ido modificando para encajar con su teoría, y no al revés, como se nos quiere hacer creer. La realidad es que con estas mismas “pruebas” se podrian hacer miles de hipótesis diferentes tan “validas” como la del Big bang. A parte de esto hay que tener en cuenta que estas pruebas también tienen sus problemas y contradicciones. Como es el caso que se tenga que utilizar un fenómeno (la materia oscura) nunca observado para hacer que la teoría funcione. Por supuesto, ninguno de estos hechos saldrá en la prensa, no sea que interrumpa al avance del progreso científico y a la esclavitud del pensamiento humano.

En resumen, a mi parecer la ciencia se ha desviado tanto de su camino que ha llegado a convertirse en una religión—quizá también porqué nunca estuvo previsto que se separara de ella—. Por lo tanto creo que es injusto que se acuse al creacionismo o diseño inteligente de ser una pseudociencia religiosa, cuando precisamente la ciencia evolucionista demuestra ser exactamente esto.